Cambios en el Perfil del Comprador y del Inquilino
El mercado ya no responde a un solo perfil. Hoy conviven inversionistas, familias, compradores que buscan una segunda residencia, personas que trabajan desde casa y perfiles que quieren construir a su ritmo. Cada uno tiene prioridades distintas, y esa diversidad cambia la demanda real.
Del lado del inquilino, cada vez pesa más la calidad de vida. No se busca únicamente “un lugar para dormir”, sino un espacio que permita rutina, privacidad, funcionalidad y tranquilidad. Esto hace que el producto rígido pierda atractivo frente a opciones que se pueden adaptar con el tiempo.
Cuando entiendes a quién le vas a vender o rentar en el futuro, evalúas mejor si una inversión tiene lógica de largo plazo. La clave no es adivinar el mercado perfecto, sino reconocer qué tipo de demanda es más estable.